miércoles, 29 de mayo de 2019
martes, 28 de mayo de 2019
viernes, 24 de mayo de 2019
lunes, 13 de mayo de 2019
Sensible
La
emperatriz. - Vos tranquilo. Empezá a escribir. Sabes que cualquier
cosa que te salga está bien, no te presiones a vos mismo.
El diablo
- Ay si “no te presiones a vos mismo” “La inspiración tiene que
encontrarte trabajando” ¿no? “Mereces lo que sueñas” y todas esas otras frases
cliché que se leen en los fondos de pantalla de estos “nuevos emprendedores”.
¡Todo lo que te dice esta imberbe para que te cuentes una historia de mentira
en la que sos un genio, que de solo escribir le sale todo el virtuosismo! No
seas iluso y escribí algo interesante. Pero pensalo bien esta vez. Siempre
terminas repitiéndote porque no sos un escritor. Algún día lo vas a tener que
aceptar.
La fuerza:
- Dale, dale que ya sale. Vos mandale que siempre que le mandaste algo
salió. No te quedes quieto escribí. No escuches a nadie más, si seguís
empujando salen todas las ideas juntas. De eso se trata. De meterle nomás.
La
emperatriz: - Respira hondo y escuchate. Solo hace lo que sientas y la
vas a pasar bien. Disfrutá el proceso.
El diablo:
- Claro como la última vez que te hiciste el hippie con lo del proceso,
haciendo yoga y escuchando tu “voz interior”. Terminaste escribiendo esa
boludes de Alicia en un texto re largo. Y al pedo porque encima lo
que querías decir estaba solo al final y se re notó. Hiciste lo mismo que haces
siempre, desarrollar una construcción de millones de frases vacías alrededor
del único concepto que valía la pena leer. En tu vida haces lo
mismo. Es todo una construcción vacía ¿No te das cuenta que sos un metódico? Lo
tuyo es el análisis. No sos un escritor de ficción. Sos un tipo racional, frio.
Un neurótico no se puede dedicar al arte.
La fuerza: - Si
pinta neurosis pinta neurosis. ¡Vos hacé! Dale escribí una palabra tras otra
que cada una te acerca más al bondi. ¡Ni la pienses! Poné lo primero que se te
venga a la cabeza. ¡Clavá asociación libre freudiana que la poesía sale como
pan caliente!
El perro: - Hay
hambre acá ¿por qué no te clavas un par de medialunas con un mate
y mejor el texto lo pensamos más tarde? Todo bien con la
productividad pero las necesidades básicas viven en primero ¿no? je je
Gladiador: - Lo
único que importa es el honor. Escribamos hasta que nos sangren los dedos
y tu cerebro perezca noble y rendido en el campo de batalla. No hay
nada más en esta vida que valga la pena.
La
emperatriz: - La verdadera nobleza yace en la naturalidad de la
acción. El corazón y la mente son uno, en el fondo siempre sabemos lo que
queremos escribir.
El diablo:
- No sé qué me genera más desprecio, el ridículo este del honor y la
nobleza, o esta mina que piensa que la vida solo se lleva a cabo teniendo fe y
meditando un templo de hindú lleno de humo de porro y propósitos universales.
Me cansan tus otras voces. Me generan taquicardia.
La fuerza:
- Yo por mi parte todo bien 0 quilombo con los locos. Vos seguí
escribiendo que ya casi logramos algo de valor. Pero no la pienses hasta el
final. Te aseguro que Hemingway no releía tanto, era un tipo de acción. Se
cagaba a piñas y escribía. ¿O era Burroughs ese? Bueno no importa.
Mandale cumbia que de eso se trata todo.
El diablo:
- Te felicito, llegaste hasta el final y ¿para qué? Mira cómo estás,
cagado a piñas por tus propias contradicciones. Este camino no es para vos. Vos
tenés un corte formal, de oficina. Sos una pantalla. Para que escribir un
personaje si vos sos el personaje. Deja de mentirte y soltalo, déja de escribir
ahora mismo. Querete un poco y conseguite un laburo en serio. A ver si ocupas
el tiempo en algo más productivo.
La
emperatriz: - Nada puede dañarte si no se lo permitís, ni si quiera
nosotros. Este es el último paso. Para avanzar al siguiente nivel solo basta
con decidirlo. Estoy orgullosa, ya estas cerquita.
La fuerza:
- ¡Si si si! ¡Ya estamos ahí de romperla!
El diablo:
- ¡Estoy cada vez más cansado y no te soporto más! No
cuentes conmigo. Sos terco y estás solo en esto. Después no digas que no te lo
avisé. Nos vemos la próxima.
La fuerza:
- ¡Listo! Se imprime y al sobre. El éxito es re simple ¿viste?
El perro:
- ¿Ahora si sale ese mate con facturas?





