martes, 28 de mayo de 2019



Ernesto

¡No puedo sostenerle la mirada Ernesto! Sabe que no estoy listo para lo que viene y que no lloro hace cinco años. Igual los perros ya salieron a pasear así que no tengo nada que hacer esta tarde. Puedo recostarme a mirar el sol y a subir historias a instagram como todo milenial freelancer. Además la caballería llego hace rato y  seguro que va a haber guerra dos o tres veces antes de que haya paz. Pero si sigo leyendo tanto me voy a empachar de emociones que no son mías.

¡Perdóname amigo! No te quiero demorar. ¿Te puedo contar un poquito lo que me pasa, a ver qué pensás?
 Hace calor en mis historias y frio en mis poemas. ¿Qué tanto crees que se diferencian lo uno de lo otro? El otro día leí un cuento que se llamaba “Flores rojas, flores blancas” Me enojé un montón. Hablaba de la naturaleza dual de las cosas.

¡Ay Ernestito querido como me bancás! ¡Te mereces el nobel de la paciencia! Ya fue,  voy a sostenerle la mirada igual cuando la vea porque yo me la re banco. Porque estoy empoderado  y porque me puedo hacer cargo de mis propios mambos.

 ¡Gracias amigo, tu compañía me sirve un montón! Lo voy  a hacer  pero primero tengo que hacer la digestión de estas galletitas; me cayeron re pesadas. Pesadas como el exceso de fotos que veo por día, o el flujo de información innecesario que me quemó la cabeza. A veces pareciera que fue ayer cuando peleamos con los dioses naranjas  y salimos ganadores.

¿Te conté de esa vuelta amigo? Cuando las lágrimas saladas eran victorias privadas y los puntos acumulados eran zanahorias pretenciosas. Costó sacar el naranja de la ropa pero ya habíamos ganado. Sabíamos que la confianza era lo único importante. Teníamos por armas lápiz y papel. Fluíamos con la incertidumbre de haber elegido algo que nos hacía vibrar.

¿Cuánta gente tiene esa suerte Ernes?  ¡Casi nadie! Yo soy muy afortunado. Hasta tengo alguien que me escuche en el momento más frágil de mi vida. ¿Cuantos días faltan para que pueda romantizar de nuevo el cambio que hoy me aqueja y me destruye?

Bueno igual olvídate, no te quiero hacer perder el tiempo. Ni que tuviera las cosas claras. Ni que tuviera cosas. Yo puedo firmarte un documento que dice que yo soy así, asá y seguro que estaría bastante bien, pero no sé si saldría en la tele. El equilibrio es el tema. Químico, mental, espiritual, recreativo, relacional. Soy un reproductor de quiebres.  Pero si te contara que no tiene contraindicaciones ser auténtico te estaría mintiendo… La comida tiene más gusto pero puede estar envenenada. El problema no es el veneno, el problema es que no me importa si lo tiene o no. Porque yo confío en esas flores blancas, en esas fotos, en el sol de la tarde, en la caballería, o en el oído de algún amigo como atajo para mis cuentas pendientes. Te quiero mucho Ernesto. Si murieras te lloraría, si vivieras te amaría, si lloraras te consolaría y si existieras te estaría hablando.






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