La danza
Pude vislumbrar danzando, la hoja de la espada entre el
viento. De cuando en cuando azotaba aquel mástil de madera. Jamás me había
tocado presenciar tan hermoso espectáculo. Cuando se acercó a mí aquella daga
artesanal pensé. ¿Qué tipo de corte dibuja esta vez? ¿Por qué tanta carrera
tomada para aquella unidad de tallado?
La artesanía sin pre-aviso era yo. Y me pintaban con rojo la
piel. Tanta pintura podría darte que teñiría todo el brazo de bordó. Pero si no
paro a tiempo la obra será como muchas; un legado cuyo dueño no conoce más
colores.

No hay comentarios:
Publicar un comentario